Lo curioso de las personas y lo
magnífico de las circunstancias. De repente te cruzas con alguien que te engancha desprevenida haciendo cualquier tontería, te mira, se ríe,
cariñosamente intercambiás una sonrisa, y no le vuelves a ver más, y
piensas que quizá en otro contexto le hubieses odiado.
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